Cinque Terre, los pueblos italianos que inspiraron ‘Luca’
Pequeños y grandes nos enamoramos de la entrañable historia de ‘Luca’, una película protagonizada por un niño pez que descubre un mundo completamente nuevo para él fuera del agua: Portorosso, un pueblo ficticio donde podemos ver reflejada perfectamente la esencia de Cinque Terre. El director del filme, Enrico Casarosa, se inspiró en estos pueblos para crear los escenarios de la película, ya que él mismo nació y creció en la costa de la Liguria, muy cerca de La Spezia.
Situados a orillas del mar y rodeados de montañas de colores vivos y viñas, los cinco pueblos de Cinque Terre se han convertido en la obsesión de muchos viajeros en los últimos años. Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore son pequeños pueblos que durante los años 60 y 70 se cubrieron de colores y que, gracias al paso del tiempo y los efectos del mar, han adquirido un aire decadente y romántico a la vez. Sus escarpados acantilados, un ambiente acogedor y la deliciosa gastronomía italiana completan el viaje.
Monterosso, el pueblo más marinero
Ubicado en un pequeño golfo natural situado en la parte más occidental de Cinque Terre, Monterosso es la localidad más poblada y la más grande . Se divide en dos fracciones separadas por una colina donde se encuentra el antiguo castillo. La parte sur de la ciudad alberga el centro y las iglesias medievales. En el norte se encuentra la ciudad con numerosos restaurantes, heladerías y gran parte de los alojamientos y hoteles del pueblo, así como las playas. El centro histórico de Monterosso tiene una animada vida con multitud de tiendas de artesanía local y propuestas gastronómicas.
La orografía de la zona es bonita pero escarpada, con acantilados que parten la costa de forma vertical. Por eso, las playas de Cinque Terre son muy apreciadas por su belleza pero también porque son escasas. Las playas de Monterosso son las mejores de la zona , y concretamente la playa de Fegina cuenta con una extensión considerable de arena fina.
Es imprescindible también visitar el pequeño puerto del pueblo, al que llegan los barcos que conectan los cinco pueblecitos de Cinque Terre. Monterosso es considerado el único pueblo verdaderamente marinero gracias a su puerto, la lonja y unos caladeros de anchoas famosos en todo el norte de Italia.

Vernazza, coronada por un castillo
Este pueblo está situado en el norte de Cinque Terre, una bonita localidad marinera donde las casitas de colores cuelgan de los acantilados y coronada por una torre en su punto más alto. Vernazza se encuentra en la costa final del torrente Vernazzola, que desembocaba en el mar y que de vez en cuando vuelve a fluir cuando las lluvias son más intensas, afectando notablemente a las fachadas de las casas que gracias al trabajo de artistas solidarios no tardan en recuperar su aspecto original. Su aire marinero se palpa gracias a un pequeño puerto por el que las pequeñas embarcaciones subían a la plaza principal , ahora repleta de heladerías y turistas.
El punto más característico del pueblo es el castillo de los Doria , ahora convertido en un mirador panorámico. Vale la pena subir a la torre Belforte , un faro que ofrece una perspectiva de 360 grados de la ciudad. Destaca también la iglesia de Santa Margherita di Antiochia , patrona del pueblo y de estilo gótico ligur que fue construida en 1318 y fue ampliando hasta llegar a presidir el centro del pueblo. Su alto campanario de planta octogonal está coronado por una torre de casi cuarenta metros visible desde casi cualquier sitio.

Corniglia, un balcón en el tirreno entre viñedos y olivos
Es el pueblo más elevado de Cinque Terre, un balcón sobre el Tirreno, pero también el más infravalorado de los cinco catalogado a veces como una parada innecesaria . Situado en un majestuoso paisaje de terrazas de viñedos y olivos , es un punto fundamental para entender cómo han sobrevivido estos pueblecitos que han estado tantos años aislados por el suelo, además de ser un lugar agrícola indispensable en la comarca.
Uno de los motivos que llevan a los turistas a no visitar este pueblo son los 337 escalones que le separan de la estación de tren . Eso sí, todo aquel que lo consigue recibirá como recompensa sumergirse en un impresionante universo rural. Sus miradorsos nos descubren desde la distancia sus hermanos, Manarola al sur y Vernazza al norte.

Manarola, el primer pueblo de Cinque Terre
Es quizás una de las fotografías más conocidas de las Cinque Terre al ser uno de los pueblos más coloridos y animados, además de ser el más antiguo de todos. Manarola está situado al final de un vertiginoso torrente que desemboca en el Mediterráneo . Durante los meses calurosos, los más atrevidos saltan de sus rocas transformadas en trampolines , y otros buscan en su salvaje cuesta las vistas más bonitas.
El cinturón de casas de colores que cuelga sobre los acantilados fue hace tiempo una muralla que servía para defender al pueblo de los ataques que llegaban del mar. Aunque el castillo ya no existe, algunas de las casas conservan todavía algunas piedras de la fortificación. El pueblo se articula desde una calle principal desde donde salen las diferentes callejuelas, conocidas como caruggi , y que dan acceso a las casas y huertos de viñedos que llegan hasta el mar. Bajando hacia el puerto verás las barcas aparcadas como si de coches se tratara entre los restaurantes y tiendas, ¡una estampa de lo más pintoresca y bonita!

Riomaggiore, la favorita de los visitantes
Es el último pueblo por el este y suele ser el preferido de quienes visitan las Cinque Terre. No es de extrañar, ya que junto con Monterosso éste es el pueblo con más patrimonio destacable siendo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO . Su nombre se debe al torrente Rivus Maior , hoy en día cubierto para controlar su capital, que trasladaba una considerable cantidad de agua desde la montaña hasta el puerto del pueblo.
Al igual que los demás pueblecitos, Riomaggiore cautiva a sus visitantes con casitas de colores colgadas sobre las rocas y un bonito puerto pesquero . Los días en los que el oleaje es más fuerte, el espectáculo de las olas chocando contra el pequeño puerto del pueblo es un espectáculo fascinante que todo gran viajero quiere capturar con su cámara.
En lo más alto de la colina de Cerricó se encuentra el castillo de Riomaggiore , con unas enormes torres que recuerdan su pasado histórico. Sus arrecifes están situados en puntos panorámicos que permiten tomar fotos del pueblo y sus casas de colores.

Descubre la región de Cinque Terre con Promoviatges
Si todavía no has tenido la oportunidad de visitar Cinque Terre , te recomendamos hacerlo antes de que el turismo de masas tome parte de su esencia. Si quieres ser el primero en enterarte de todo, ponte en contacto con nosotros en info@promoviatges.cat .
Si quieres recibir en tu correo electrónico información sobre destinos, concursos, eventos y mucho más, suscríbete a nuestro newsletter .